La formación consiste en acompañar a la hermana en su proceso de fe, de manera que viva en constante crecimiento al servicio de Dios y de la Iglesia.
Encuentros de oración, silencia y reflexión diseñados para ayudar a jóvenes a discernir el llamado de Dios en sus vidas.
Es una práctica espiritual de reflexión profunda, basada en la oración examinando la vida interior para distinguir la mejor opción de vida que Dios da a quien responde un llamado.
Es la primer etapa de discernimiento en la vida religiosa, un periodo de preparación donde jóvenes interesadas en la vida consagrada exploran su vocación, profundizan en la fe y conocen la vida y costumbres de la Congregación.
Vivir un proceso de maduración que le permita ir adquiriendo el conjunto de experiencias humanas cristianas y apostólicas, que sea capaz de ir asumiendo progresivamente las obligaciones de la vida religiosa dando un tiempo y los medios para lograrlo.
El Noviciado tendrá como fin principal conocer el carisma, el espíritu, finalidad, disciplina, historia y vida del Instituto; y se procurará imbuirles de amor a la Iglesia y sus sagrados pastores. Tomando en cuenta que la formación va más allá de una simple enseñanza.
En esta etapa se tiene como objetivo continuar el proceso de maduración, humano-cristiana, apostólica y académica para que sean conscientes del significado de su compromiso con Cristo. Profundizar la Vida Espiritual y comunitaria y adquirir la capacitación profesional en vista al apostolado.
Las Misioneras de Cristo Mediador de votos perpetuos “continuarán diligentemente su formación espiritual, doctrinal y práctica durante toda la vida” guiado por un proyecto de formación permanente lo más preciso y sistemático posible y vivirán entre sí formando comunidades maduras, evangélicas y fraternas, capaces de continuar cultivándose.
Ponte en contacto con nosotras y te ayudamos!!!!